lunes, 10 de diciembre de 2018

Escombros

Tiembla.

Los cimientos de la casa bailan
como una hoja de papel soplada por el viento,
y una nube de polvo desciende
hasta posarse sobre los recuerdos
que escupen susurros por la ventana.

Una pequeña grieta
se abre camino por las paredes,
despojándolas de sus pinturas
y revelando sus imperfecciones.

Cada lugar donde antes se colgaba un sueño
es ahora la cicatriz de un fracaso distante,
pero permanente...

Los cristales implosionan,
la madera se desgarra a gritos,
el techo se cae a pedazos
y cubre el pasado bajo sus tejas.

En tan solo segundos,
el mundo se tambalea,
y lo que antes era un hogar,
hoy sucumbe ante los escombros.






martes, 4 de diciembre de 2018

miércoles, 12 de septiembre de 2018

Punto y nada más

"Busqué redención entre las hojas de un poemario y solo encontré silencio;
la poesía desangró el mañana..."

Vuelvo a mirar al sol
y por primera vez  noto sus arrugas,
pequeñas grietas de luz indican
que no fue inmune al paso del tiempo.

Cuánto se sintió y no se dijo,
cuánto se mintió por amor al arte.
De a poco, la esperanza se cubrió de sepia
y el norte se extravió en una nube de polvo(s).

Y sí, me quebré en pedazos,
y sí, me doblegó el miedo.

Y supe que fue suficiente
cuando se abrasaron tus ganas
y nos sobraron las culpas;

cuántas verdades juntas,
sincericidio hasta la raíz...

Ya no busco redención
entre las hojas de un poemario,
ahora floto, ingrávido,
sobre la órbita de plutón.

El silencio consume los últimos rayos de luz...
A lo lejos, el sol, como un punto y nada más.










viernes, 31 de agosto de 2018

Últimamente

Últimamente le he pensado
un poco más de lo normal,
y lo normal nunca ha sido poco,
ni lo que siento ha sido normal.

Lo normal es que pasen mil días
y que mi piel aún extrañe sus dedos,
que el insomnio lleve su nombre
y su apellido me cause ansiedad.

Lo normal es que empiece a escucharle
en cualquier canción que se cuele en mi oído,
que el escenario se sienta vacío
si su guitarra no sale a cantar.

Lo normal es extrañarle tanto,
que no extrañarla se sienta extraño,
que un mes sin ella parezca un año,
y que tres años, una eternidad.

Últimamente ella vive en mi nombre,
mientras su nombre vive en mi memoria,
mientras su risa sigue haciendo historia
entre las hojas de mi realidad.

Últimamente le sigo pensando,
un poco más de lo normal,
y lo normal cada vez es menos,
y cada vez, la extraño un poco más.

jueves, 2 de agosto de 2018

Nunca se trató del título

Nunca se trató del título
ni de atinarle a los sufijos correctos,
nunca se trató de calificativos posesivos
o identidades objetivas,
nunca hubo un guión establecido,
nunca dejamos de ser nosotros para ser "nosotros".
Nunca pesaron más el antes o el después,
que el perpetuo presente finito, pero eterno.
Nunca hicieron falta las palabras,
aunque nos faltaran los términos
y tuviéramos que inventarlos, o cambiarlos,
por una guerra corporal en el colchón,
por una mirada profunda,
por una sonrisa infinita.
Nunca se trató de nada,
nada con vos lo fue todo,
todo sin vos no era nada.
Nunca nos definimos,
por ende, nunca existimos
y por eso siempre estamos,
estuvimos, estaremos...
a lo mejor eso es el amor.

martes, 31 de julio de 2018

Olvídate del amor

No busques más el amor
en los estantes de una casa vieja,
ni entre las sábanas arrugadas,
o entre las grietas de la pared.

Deshazte de los archivos
cargados de fotos y textos vencidos;
la nostalgia, aunque no lo quieras,
tiene su fecha de caducidad.

Olvídate del amor,
no le persigas más por las calles,
abrázate con su ausencia
y llena el vacío con tu propio ser.

Mírate en el espejo,
profundamente en tus pupilas,
mira cómo se expanden
y no te olvides de sonreír.


Enamórate del amor,
enamórate de su existencia,
quiérelo libre flotando en el aire,
no le persigas; déjalo ir.

Espera paciente al amor,
siéntate en la sala, toma un café.
Acaricia el tiempo con los dedos,
recupera tu tranquilidad.

Sorpréndete con el amor,
con su llegada inesperada,
ahógate con su presencia,
pierde la respiración.

Haz el amor, respira el amor,
vive el amor, comparte el amor.
Juega al amor, regala el amor,
sé el amor, muere de amor.

lunes, 18 de junio de 2018

La última estación

Vio salir los últimos pasajeros desde una banca frente a la estación. Una nieve tímida pero constante decoraba el suelo y su gabán negro. Caía también sobre los techos, los charcos, las farolas y el tren, pero adquiría un brillo particular al tocar el suelo y el gabán, especialmente el gabán.
Debería llamarse "paranieves" - pensó al ver una mujer salir del vagón con un paraguas abierto. Tenía la mirada clavada en el suelo con la esperanza de hallar el equilibrio que no encontraban sus tacones. A sus espaldas salieron dos jóvenes que la pasaron rápidamente. Iban sonriendo y gesticulando con sus manos, con la tranquilidad característica que otorga la adolescencia compartida con un amigo. Luego saldría un señor alto y calvo vestido con un traje y un periódico bajo el brazo. Llevaba una corbata negra que hacía juego con sus zapatos viejos y desgastados. La procesión culminó con una joven que miraba al suelo. Detallándola de abajo hacia arriba, vio que caminaba despacio arrastrando unos tenis rojos de cordones blancos. Tenía un blue jean desgastado y un roto en la rodilla derecha. Las manos se escondían en el bolsillo delantero de una chompa gris y un cable blanco aparecía por el cuello para culminar en unos audífonos que sobresalían bajo la capucha. Contra todo pronóstico, la joven decidió sentarse en la misma banca -y éste fue un acto extraño porque había tres bancas más, todas vacías, y no son muchas las personas que hoy en día se acercan a un extraño por voluntad propia. Sin despegar la mirada del suelo, la joven se quitó la capucha y retiró la diadema de sus oídos, dejando que una voz lejana se dispersara en el aire: And in my hour of darkness, she's standing right in front of me...
- Hace frío.
- Un poco, sí.
- No puedo creer que ese haya sido el último tren.
- Lo sé, es extraño pensar que se puede clausurar una estación.
- Y bueno, es que esta ruta ya perdió el sentido aunque no deje de causar cierta nostalgia.

And when the night is cloudy, there is still a light that shines on me...

- Nostalgia...Esa es la palabra. ¿Pero sabe una cosa? Me alegra que la última persona en bajarse del tren haya sido usted.
Entonces levantó la cabeza que aun apuntaba al suelo y lo enfrentó. Su mirada brillaba más que el gabán.

Escombros

Tiembla. Los cimientos de la casa bailan como una hoja de papel soplada por el viento, y una nube de polvo desciende hasta posarse s...